Tipos de cultura organizacional: ¿cuál distingue a tu empresa?

tipos de cultura organizacional

Todas las empresas tienen un tipo de cultura organizacional, lo sepan o no. Pero, en realidad, solo algunas se preocupan por crear un código de cultura que sea patrimonio de su marca.

La diferencia entre las que se ocupan de este aspecto y las que no, radica en que las primeras, por lo general, mejoran y evolucionan; en cambio, las segundas tienden a estancarse. Es necesario recordar que la cultura organizacional crea un compromiso en los colaboradores. Mientras que la falta de ella representa una pérdida financiera, pues no hay una misión convincente ni relaciones laborales de confianza.

Hoy conviven diferentes interpretaciones de lo que es cultura organizacional; mientras para unos es un conjunto de percepciones, para otros, son valores institucionales.

En sí, podríamos decir que la cultura organizacional es la personalidad de la organización, son aquellas características que le dan identidad y la diferencian de otras instituciones. Además de todo esto, también abarcan las fortalezas y debilidades de la empresa.

Pero, ¿cuántos tipos de cultura organizacional existen en las empresas? Veamos a continuación los más comunes.

1. Orientación hacia el poder

Las organizaciones que aplican este tipo de cultura organizacional orientado al poder están enfocadas en dominar todo a su alrededor, venciendo cualquier obstáculo. También es usual que no se quieran someter a ninguna ley externa. Aquellos que tienen el poder desean el control sobre sus subordinados.

Esta cultura corporativa busca expandir su poder tomando ventaja y explotando aquellas organizaciones más débiles. Las empresas que la aplican son competitivas y celosas en su territorio.

No obstante, dentro de la compañía surgen problemas derivados de esta extrema competitividad. Los empleados deben ser por completo aptos para el trabajo: si no cuentan con las capacidades o conocimientos técnicos, se les forma o se les sustituye. Y, si las necesidades del asalariado son diferentes a las empresariales, no continúa en su puesto de trabajo.

La autoridad es considerada intocable y está basada en unos conocimientos y una competencia adecuados. También consideran lícito romper las normas si ello significa eque se pueda cumplir determinado objetivo.

Otro aspecto es que la estructura de la organización se cambia en función de las necesidades que se tengan. Dando mucha importancia a la rapidez y a la flexibilidad ante los cambios, la organización espera cooperación de los empleados con base en los valores y objetivos de la empresa.

En las pequeñas empresas, por lo general, los grupos internos se forman teniendo en cuenta el trabajo y los objetivos que tienen. En las más grandes, se constituyen para solucionar un problema determinado, basándose en la flexibilidad y rapidez, sin miedo a cambiar los grupos de trabajo.

2. Orientación hacia la persona

Los tipos de cultura organizacional orientados hacia la persona buscan atender a las necesidades de estas. Las compañías son instrumentos en donde los miembros pueden cubrir las necesidades que no podrían satisfacer individualmente.

Este tipo de organización acepta o rechaza a sus integrantes dependiendo de sus intereses. La valoración de los miembros es el pilar para construir los instrumentos de la empresa. Cuando dejan de satisfacer las necesidades de los colaboradores que se encuentran en ella, estas organizaciones pierden el sentido.

En una institución orientada hacia la persona se ignora la autoridad, independientemente de los tipos de liderazgo que existan.

Cuando es necesario, se dirige hacia las necesidades de los miembros, confiando en que ellos influyen entre sí mediante el ejemplo. Para crear una organización de este tipo, se requiere promover la comunicación interna entre los líderes y los colaboradores.

3. Orientación hacia las normas

Aquellos que se apoyan en procedimientos operativos, son tipos de cultura organizacional orientados hacia las normas. Aquí se crean unas normas o reglas que deben ser cumplidas con el objetivo de seguir las estrategias impuestas por la organización.

Este tipo de organizaciones tardan más en responder que las basadas en el poder, pues los miembros tienen el compromiso de seguir las reglas impuestas. La vía de actuación para superar las dificultades que se plantean se da mediante la racionalización y simplificación.

Los trabajos y tareas se desglosan en elementos más pequeños, estableciendo unas normas específicas. Sin embargo, cuando la situación cambia, los individuos continúan guiándose por los mismos procedimientos.

Por ello, esta cultura organizativa carece de flexibilidad, aunque la planificación del trabajo es muy meticulosa.

En este modelo no se tiene en cuenta a los individuos que son parte de la organización. Los objetivos de la misma son muy rígidos y las actividades que están definidas con antelación no deben salirse de lo establecido.

4. Orientación hacia la resolución de problemas (trabajo)

Los tipos de cultura organizacional orientados hacia la resolución de problemas están basados en datos y en una correcta planificación. Las organizaciones que la implementan no suelen responder en un modo satisfactorio a la agresividad de las que están basadas en el poder.

En este caso, las compañías responden con tareas complejas que implican la toma de decisiones y la resolución de problemas en los momentos necesarios.

Las respuestas se generan a una velocidad lenta, pero son competentes y consecuentes con las necesidades de la organización. Admite una estructura flexible y variable, pero siempre tiene un objetivo común.

La observación de los resultados obtenidos es muy relevante a la hora de dirigir las actividades hacia un lugar u otro. La relación entre el individuo y la organización es muy estrecha, por lo que los colaboradores no deben formar parte si no se ajustan a los objetivos de la compañía.

Si no te has saltado ninguna sección de este análisis, habrás visto la importancia de la creación y de los tipos de cultura organizacional. Las empresas deben ser capaces de adaptarse a los cambios.

Si antes teníamos muchas organizaciones basadas en el poder, hoy predominan las compañías orientadas a las personas, debido al incremento de la productividad que representan. Arriésgate a crear una organización cultural para tu empresa que tus clientes y colaboradores amen, y verás que obtendrás mejores resultados de los que esperas.

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